



Eliminación de un secuestro tras una laceración en una extremidad posterior en un potro tratado por el equipo de Rood & Riddle Wellington
Historia clínica
Paloma, una potranca joven de raza Quarter Horse, presentaba una laceración grave en la extremidad posterior izquierda que dejaba al descubierto el hueso, sin signos de fractura. Inicialmente fue tratada por el equipo de Rood & Riddle en Wellington, Florida.
Evaluación inicial y hallazgos
El tratamiento inicial de la herida se puso en marcha de inmediato. Aproximadamente un mes después, la herida comenzó a supurar y las radiografías revelaron la presencia de un secuestro —un fragmento infectado de hueso desvitalizado— en la zona de la lesión.
Tratamiento médico o quirúrgico
A Paloma se le extirpó quirúrgicamente el secuestro óseo para eliminar la fuente de infección y favorecer la cicatrización. La intervención se llevó a cabo sin complicaciones y se le proporcionó la atención postoperatoria adecuada para facilitar su recuperación.
Resultado
Paloma se recuperó bien tras la operación y ahora ha vuelto con sus compañeros de campo, donde disfruta de las actividades normales de un potro.
Conclusión didáctica
Las laceraciones graves en las extremidades de los potros pueden provocar secuestro óseo, incluso cuando no hay fracturas. El tratamiento temprano de la herida, las pruebas de diagnóstico por imagen y la extirpación quirúrgica oportuna del secuestro son esenciales para prevenir infecciones crónicas y garantizar una cicatrización satisfactoria en los potros.
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